invertir en cubaLa inversión extranjera se ha convertido en una prioridad para el gobierno cubano, en un contexto en el que, en 2016, su economía decreció en 0,9%. El Gobierno en La Habana ha asegurado que necesita al menos 8 mil millones de dólares de capital foráneo, para comenzar a crecer. Para atraer a los inversionistas, Raúl Castro lanzó, en 2014, entre sus reformas, una nueva ley de inversión extranjera, con importantes incentivos fiscales y la creación de la Zona Especial de Desarrollo de Mariel.

La economía cubana sigue estancada; sin embargo el país resulta atractivo para los inversionistas, porque tiene estabilidad política y social, una mano de obra muy calificada, una excelente posición geográfica, interesantes recursos naturales y las nuevas relaciones establecidas con Estados Unidos, durante la última etapa del ex presidente Barack Obama, ofrecen nuevas perspectivas para este archipiélago caribeño, al que ya vuelan al menos seis aerolíneas estadounidenses de manera regular, aunque persista el Embargo de Washington y exista incertidumbre sobre cómo abordará Donald Trump el tema Cuba.

Pero, antes de invertir en Cuba, es importante conocer al menos 10 detalles importantes sobre cómo funcionan las cosas allí, porque, incluso con la nueva ley de inversión extranjera (número 118), hay elementos muy peculiares en el proceso inversionista.
1) Una de las principales dudas sobre invertir en Cuba está relacionada con la seguridad del dinero invertido, sobre todo porque en el pasado han existido problemas en este tema. En la nueva ley de inversión extranjera se ofrecen garantías plenas a los inversionistas. Las inversiones extranjeras en Cuba no pueden ser expropiadas, salvo por motivos de utilidad pública o de interés social, de acuerdo con la Constitución del país, con los tratados internacionales suscritos por Cuba y con la legislación vigente y, siempre, con la debida indemnización por su valor comercial establecido de mutuo acuerdo entre las partes.
Además, Cuba ha suscrito 62 acuerdos bilaterales para la Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (APPRI) y tiene firmados múltiples convenios de doble imposición y evasión fiscal.

2) Otra de las dudas es si los inversionistas pueden adquirir una propiedad en Cuba. En realidad, solo los extranjeros con residencia permanente (se obtiene solo por matrimonio o hijos) en Cuba pueden tener una vivienda a su nombre; aunque se puede negociar la compra de un inmueble a otros extranjeros que tengan una vivienda de una inmobiliaria oficial cubana sin categoría migratoria específica. Otra opción es realizar la compra de un inmueble a una inmobiliaria oficial. Mediante este paso se obtiene el derecho a la residencia inmobiliaria, una categoría especial concedida por el gobierno de Cuba. Además, en los últimos dos años, varios emprendedores extranjeros han encontrado diferentes modos de adquirir más de una vivienda en Cuba por medio de prestanombres o testaferros.

3) En la nueva ley de inversiones se aclara que es posible invertir en Cuba en todos los sectores, menos en la educación, salud, medios de comunicación y en el Ejército. La Habana prioriza varios sectores, entre ellos el agrícola y forestal, la industria alimentaria, el sector energético y minero, la industria azucarera, la sideromecánica, la química y electrónica, la sanitaria, la relacionada con la farmacéutica y biotecnológica, la industria de envases, la construcción, el turismo y el transporte. La Habana busca grandes inversiones, siempre millonarias, y todavía mantiene cerrada la presencia extranjera en pequeños negocios.

4) Es posible invertir legalmente en Cuba en tres modalidades: la empresa mixta, el contrato de asociación económica internacional y la empresa de capital totalmente extranjero. Otra forma es hacer inversiones a nombre de cubanos, prestanombres o testaferro. La empresa mixta es la compañía mercantil cubana en la que participan como accionistas uno o más inversores nacionales, y uno o más extranjeros; mientras, el contrato de asociación económica internacional es el acuerdo entre inversores nacionales y extranjeros sin constituir persona jurídica distinta a las partes. Por último, la empresa de capital totalmente extranjero es aquella entidad mercantil con capital extranjero en la que no existe ningún inversor cubano. Este tipo de empresa se puede vender o transmitir tanto al Estado como a un tercero.

5) Como lo aclara la Ley de inversión extranjera, para una persona natural, cubana, le resulta imposible asociarse con capital foráneo, al menos de manera legal; aunque, en la práctica, sobre todo en los pequeños negocios, es evidente que el capital procedente del extranjero está detrás de la creación de restaurantes, la reconstrucción de viviendas para alquiler y otros emprendimientos surgidos dentro de las reformas de Raúl Castro.

6) Aquellos interesados en invertir en Cuba y que deseen abrir una oficina en el país deben saber que, para lograr su objetivo, necesitarán cumplir con varios requisitos.

7) Los inversionistas extranjeros pueden contratar personal cubano o extranjero con residencia permanente en el país; aunque la Ley de inversión también les permite traer al país a personal extranjero que vaya a ocupar cargos de dirección.

8) Una de las grandes ventajas de la Ley para la inversión extranjera en Cuba está en las rebajas fiscales. En el país se aplican ocho tasas: el impuesto sobre utilidades -tipo general del 35 %-; el que tasa la fuerza de trabajo; el impuesto sobre las ventas -5% en mayoristas y 10 % en minoristas-; sobre los servicios -10 %-; el impuesto especial a productos y servicios, el ambiental, el de contribución territorial y el impuesto aduanero, que se fija en el Arancel de Aduanas.

9) Cuba le ha puesto un especial interés a la Zona Especial de Desarrollo de Mariel, que tiene como objetivo el desarrollo de proyectos de alta tecnología que contribuyan a incrementar las fuentes de empleo y las exportaciones. Allí se aplica un régimen especial tributario que exonera el pago durante diez años del impuesto por el uso de fuerza de trabajo y del pago sobre utilidades. Además, se libera el pago impositivo aduanero por medios para inversiones y del impuesto sobre las ventas y servicios en el primer año de operaciones. Tampoco se paga la tasa de contribución territorial para el desarrollo local.

Para invertir en Cuba en el Mariel los trámites son mucho más sencillos. Como documentación solo hay que presentar: un escrito que fundamente los motivos de interés del proyecto en esta zona, las escrituras de la sociedad interesada, las últimas cuentas presentadas ante el Registro Mercantil, un certificado del Registro que acredite la existencia de la sociedad, un poder de representación del solicitante, un estudio completo de factibilidad técnica, financiera y económica y una previsión de mercado, aunque en la practica el proceso es bastante tedioso.

10) Una de las mayores preocupaciones de los empresarios al invertir en Cuba es la repatriación del capital. En la Ley de inversión extranjera se recoge que el Estado cubano garantiza la libre transferencia al exterior, sin pago de tributos o de otro gravamen de los dividendos o de los beneficios que obtenga el inversor por sus operaciones en el país.

Entre los consejos más útiles para invertir en Cuba resalta uno: no espere llevar a cabo una negociación rápida. Cuba sigue tardando mucho en aceptar un proyecto inversionista extranjero, pero, una vez superada las trabas burocráticas, es posible establecer un buen negocio en el país y sacar provecho de las ventajosas condiciones que allí existen.

Nuestra empresa puede asistir los inversionistas extranjeros en todos los procesos.

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